¿Qué es el cáncer de cuello uterino?

El cáncer de cuello uterino es una enfermedad común y tratable. Los síntomas del cáncer de cuello uterino pueden variar desde un poco de dolor en la vagina hasta una masa que puede extenderse a la pelvis o los pulmones. Si tiene este tipo de cáncer, es posible que le recomienden someterse a una cirugía. Una histerectomía es un tratamiento típico para el carcinoma cervical. Si le diagnostican esta enfermedad, su médico le recomendará quimioterapia, que consiste en medicamentos especiales para reducir el tamaño del tumor. El tratamiento se puede administrar a través de una vena o una píldora. Las dosis bajas de quimioterapia pueden combinarse con radioterapia. Se pueden recomendar dosis más altas si su cáncer está muy avanzado.

Después de un diagnóstico de cáncer de cuello uterino, debe asistir a las citas de prueba regulares. Un médico lo examinará para buscar signos de que la enfermedad está regresando. Si se encuentran células anormales, es posible que se requiera una biopsia para confirmar el diagnóstico. El tiempo promedio para la recurrencia del cáncer de cuello uterino es de 18 meses, pero puede ocurrir tarde o temprano. Por lo tanto, es vital que se mantenga al día con las citas de seguimiento recomendadas por su proveedor de atención médica.

Si experimenta síntomas de cáncer de cuello uterino, es importante consultar a su médico de inmediato. Si los síntomas se presentan durante el embarazo, su médico le aconsejará que se haga una prueba de embarazo. Es importante programar exámenes regulares para detectar cualquier problema en el cuello uterino. También debe considerar usar un medicamento para el cáncer de cuello uterino en caso de que desarrolle la enfermedad. Estos medicamentos pueden ayudar a controlar e incluso curar la enfermedad si se detectan a tiempo. Debe tener en cuenta que su condición puede curarse si la detecta en las primeras etapas.

Después del diagnóstico inicial, debe continuar visitando a su médico con regularidad. Su proveedor de atención médica buscará signos de que el cáncer pueda regresar. Si hay signos, es posible que se necesite una biopsia. Después del tratamiento, su proveedor de atención médica recomendará una cita repetida cada cuatro a seis meses durante dos años y cada seis a doce meses durante tres años. Esto le ayudará a tomar una decisión de tratamiento informada. Esto le ayudará a manejar su condición por un período de tiempo más largo.

Una colposcopia es un procedimiento quirúrgico menor para examinar el cuello uterino. Esto también puede incluir una biopsia de células del cuello uterino. Las mujeres menores de 30 años deben hacerse una prueba de Papanicolaou cada tres años. La prueba de VPH de alto riesgo debe realizarse cada cinco años. Y para los mayores de 65 años, se recomienda una prueba de Papanicolaou y una prueba de VPH de alto riesgo después de los dos primeros.

El cáncer de cuello uterino comienza en las células de la zona de transformación. Inicialmente, las células del cuello uterino son normales y saludables. Con el tiempo, desarrollan cambios precancerosos conocidos como condiciones precancerosas. Estos cambios se conocen como carcinoma de células escamosas. La mayoría de las lesiones precancerosas se pueden tratar para prevenir el cáncer. Si se detectan a tiempo, se pueden tratar y pueden prevenir el desarrollo de la enfermedad.

Cuando los síntomas están presentes, lo mejor es consultar a su médico. Su médico evaluará sus síntomas para determinar el mejor curso de tratamiento. Si tiene cáncer de cuello uterino, debe buscar tratamiento lo antes posible. Los tratamientos más comunes para este tipo de enfermedad son la cirugía y la radiación. Este es un método quirúrgico utilizado para extirpar el cáncer. El cuello uterino y otros órganos pélvicos se pueden extirpar para garantizar la seguridad de la mujer.

Los síntomas del cáncer de cuello uterino pueden ser inespecíficos y pueden ser causados ​​por muchas otras afecciones. La razón más común para un diagnóstico de cáncer de cuello uterino es una prueba de VPH anormal o una prueba de Papanicolaou. Aunque estas pruebas son de diagnóstico, pueden ayudar a detectar cambios precancerosos en el cuello uterino. Si tiene estos cambios, debe obtener la atención médica adecuada para evitarlos. Un médico puede recomendar un curso de tratamiento, según el tipo de tejido cervical.

Después del tratamiento para el cáncer de cuello uterino, deberá realizarse controles regulares. El médico revisará sus tejidos cervicales para detectar signos de que la enfermedad está regresando. Si hay signos sospechosos, se puede recomendar una biopsia cervical. La mayoría de las mujeres con cáncer de cuello uterino deben consultar a su médico cada 18 meses. Si el cáncer está en los ganglios linfáticos pélvicos, es posible que se necesite una histerectomía. Durante esta cirugía, se extirpan el cuello uterino y la parte superior de la vagina. Posteriormente, se extirpa el cuello uterino. También es posible que deba someterse a radioterapia para evitar que el cáncer regrese.

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